martes, 1 de agosto de 2017

Primeras impresiones

Ha pasado ya casi un mes desde que “Con estos ojos” se empezó a distribuir y ya ha habido gente que se lo ha terminado. De momento las valoraciones y opiniones están siendo bastante positivas. Los lectores coinciden en que se lee bastante rápido, se hace muy ameno y más de uno se ha quedado con ganas de seguir leyendo más historias, con la esperanza de que salga pronto un segundo libro. Esto aumenta un poco más mis ganas de seguir escribiendo y poder mejorar en el futuro. He aquí una pequeña muestra de impresiones:

- Mis ganas de viajar, ya de por sí importantes, se han multiplicado por mil tras ver el mundo tras los ojos de Paco.

- Ha sido todo un placer visitar a través de tus palabras todos esos lugares (móvil en mano para ver imágenes de aquellos lugares que visitabas), lo he disfrutado mucho.

- Libro recomendado para este verano. Recorriendo el mundo por callejas, plazas, iglesias, catedrales de todo el mundo. Con historias reales llenas de aventuras, risas, sorpresas y metiéndote en un sin fin de paisajes. Si os gusta viajar por el mundo no perdáis la oportunidad de leerlo Os dará ideas para que ver y a donde viajar. Me está encantando
 
Y como sé que lo de dejar retazos del libro funcionó a la hora de crear curiosidad (bueno, al menos con una lectora sí J ), no os voy a dejar sin uno. Este corresponde a un sentimiento que a día de hoy sigo conservando aunque en menor medida (o eso es lo que yo quisiera, pero va a ser que no):





Aprovecho esta entrada para recordar y actualizar los enlaces donde se puede conseguir el libro en Internet, añadiendo algunos nuevos como el de Amazon, donde también está ya disponible.


Para los que prefieran la versión en papel:


Si os va más el formato electrónico, aquí van estos enlaces:
 
Muchas gracias por vuestro feedback a los que ya os habéis leído el libro. Espero con curiosidad el de los demás, lo aprecio de verdad. Para mí es una herramienta muy valiosa para seguir mejorando. Y a los que todavía no lo tenéis, no esperéis a que se acabe el verano, que el libro es ideal para llevárselo de vacaciones a cualquier parte.
 



¡Feliz agosto!



martes, 11 de julio de 2017

De sueños y logros


Como ya sabéis, el pasado viernes por fin pude tener el libro en mis manos. Ya hacía meses que sabía que se iba a publicar, había podido ver borradores e incluso alguna que otra foto de las primeras muestras impresas, pero la sensación no era ni mucho menos la misma. Cuando al fin comencé a pasar todas esas páginas, tanteando el peso, oliéndolo como suelo hacer siempre que pillo algún libro nuevo… al fin sentí que el objetivo estaba totalmente conseguido. Es un logro que empezó como un “Y si…”, igual que antes de empezar a viajar por el mundo, y ha acabado convirtiéndose en una realidad, en el testimonio escrito de todas esas vivencias acumuladas en esa década maravillosa.
 

 
Aparte de darme más ganas de seguir escribiendo (casi seguro que algún día habrá segunda parte), el haber logrado publicar algo, lo que me dice es que cualquier cosa puede alcanzarse si uno se lo propone y lucha por ello. No es fácil, por supuesto, es necesario ser perseverante, resiliente e ir viendo los obstáculos como retos a superar más que como abismos insalvables. No quiero pecar de idealista ni transmitir que hay lanzarse a lo que sea, así sin más, sin analizar las circunstancias ni las limitaciones que tenemos. Simplemente quiero expresar que si concentramos nuestras energías en un propósito y nos planificamos y organizamos bien, seremos capaces de alcanzar cotas que nunca nos hubiéramos imaginado antes. Yo lo sigo comprobando en mi vida más reciente, no solo con el libro, sino a nivel profesional, yendo cada día a más, aunque no exento de dificultades. Y para ilustrar que todo es susceptible de mejora, aquí os dejo un ejemplo incluido en el libro para no romper la tradición de este blog y así seguir dándoos ganas de que os lo pilléis:
 


En estos días ha habido gente que me ha preguntado que dónde se puede conseguir “Con estos ojos” una vez finalizada la fase de publicación. De momento solo se puede comprar por Internet, hasta al menos septiembre no empezará a distribuirse en librerías. Para los interesados en el libro en papel debéis visitar este enlace, en la web de Libros CC: http://www.libros.cc/Con-estos-ojos.htm
Si preferís el libro en formato electrónico, lo encontraréis en las siguientes páginas:
 

Nada más, muchas gracias de nuevo a la gente que me ha apoyado en este proyecto, los libros os empezarán a llegar esta misma semana. Si hay algún problema con la dirección, si tenéis que modificarla o algo, podéis contactar directamente a la editorial Pentian, que ellos os ayudarán con lo que necesitéis. Sería bonito si, cuando os llegase el libro, lo compartierais en las redes sociales (En Twitter usando el hashtag #conestosojos, por ejemplo). Me mantengo a la espera de conocer vuestras impresiones, espero que lo disfrutéis.


 
¡Feliz verano!



martes, 28 de marzo de 2017

Desde el sosiego


Han pasado ya doce días desde aquella mítica tarde en la que conseguí hacer realidad una de las metas que me había marcado para este año. Desde aquel instante en el que vi el 100% en la pantalla hasta ahora, he tenido tiempo de cavilar, entre celebraciones y revisiones de última hora, sobre lo que conlleva haber alcanzado este objetivo. Ya no solo es el hecho de poder publicar un libro en sí, sino sobre todo el tener la oportunidad de dejar testimonio en este mundo, el saber que algún día quizás alguien se anime a hacer lo que yo. No espero que los futuros lectores hagan de golpe la maleta y se piren a la India, pero me conformaría con darles ganas de cambiar algo en sus vidas, en busca de la mejora personal. Aparte de entretener, me gustaría promover un mensaje optimista, pero con los pies pegados a la tierra. Puede que no vayamos a lograr todo lo que nos propongamos y que hay tragedias que a uno le cuesta mucho superar, pero espero que mis vivencias consigan ayudar aunque sea un poquito a recobrar la esperanza a más de un lector.
 

 
Entramos en una nueva fase, la de la publicación. Todavía queda un tiempo (aún por confirmar por la editorial) hasta que los primeros mecenas puedan tener el libro entre sus manos, pero creo que la parte más dura del camino ya está superada. Ahora toca esperar con paciencia e ilusión; espero que no se demore mucho el momento en el que podáis abrir las páginas y disfrutar de este sueño, del que vosotros también formáis parte.
 

 
Ya iré informando más adelante sobre dónde se podrá conseguir el libro una vez empiece la distribución.
¡Muchas gracias!







jueves, 16 de marzo de 2017

¡Conseguido!




Hoy solo puedo decir gracias, gracias y gracias.

 
Seguiremos informando sobre el tema de la distribución y fechas de entrega. Hasta entonces, a celebrar este sueño que gracias a todos vosotros ha sido posible. Os quiero.






miércoles, 15 de marzo de 2017

Testigos de la historia


Cuando era pequeño, además de dejar volar mi imaginación recorriendo libros de geografía, también tenía cierto interés por los acontecimientos históricos. Más de uno, viejuno como yo, recordará aquella serie llamada “Érase una vez el hombre”. Tanto esta como “Willy Fogg” marcarían mi infancia y sembrarían un interés que todavía mantengo. En el libro también incluyo algunos guiños a ciertos eventos que ya forman parte de nuestra historia reciente. Uno de los que más recuerdo tuvo lugar la primera vez que estuve en Ucrania, en abril de 2007, junto a dos grandes como Nacho y Manel. Este ya de por sí épico viaje terminó en Kiev donde tenían lugar las manifestaciones pro-rusas opuestas al gobierno pro-occidental de Yushenko. Estas discrepancias venían a ser las semillas de un conflicto que iría escalando en intensidad hasta el día de hoy, con la guerra en el Donbass. Por suerte por aquel entonces los tanques aún estaban aparcados.


 
Este momento para el recuerdo y otras anécdotas de aquel fantástico viaje también tienen cabida en “Con estos ojos”:


 
Como un bala. Así va el crowdfunding, que se ha disparado en los dos últimos días. En este momento ya estamos en el 91,5%, se huele ya la meta. ¡Qué ganas ya de poder celebrarlo! ¡Muchas gracias!



martes, 14 de marzo de 2017

Diversidad ante todo


Entre todos lo beneficios derivados de viajar y ver mundo, destaco el que estar conociendo constantemente a gente variada te vuelve más tolerante y te hace analizar la realidad desde puntos de vista alternativos. Ya no se trata simplemente de respetar opiniones diferentes sino de disfrutar de las mismas, participando en debates saludables que hacen que nos cuestionemos actitudes y dogmas que tenemos arraigados desde prácticamente nuestra infancia. A veces es este mismo proceso de análisis el que hace más fuerte nuestros valores e ideales. Una de estas personas con opiniones divergentes a las mías, con el que tuve (y sigo teniendo) el placer de contrastar ideas y que más me ha enriquecido a nivel didáctico, es mi gran amigo Antonio. Un creyente de los de misa los domingos, al que conocí en la India y con el que volví a coincidir en China, a donde llegué gracias a su ayuda.  


 
Aquella amistad y el ambiente que nos rodeaba, hizo que me replanteara muchos de mis prejuicios en torno a las religiones. Sigo considerándome agnóstico, aunque algo más comprensivo con aquellos que siguen algún credo. Este párrafo ilustra ese cambio:
 



 
Pasito a pasito la meta empieza a vislumbrarse. Ya hemos llegado al 84,5%, a falta de 40 días. Muchas gracias por todo el apoyo que me estáis dando, en nada lo estamos celebrando.



domingo, 12 de marzo de 2017

Luces y sombras


Como es natural, no todo en nuestras vidas son alegrías y buenos momentos, sino que también existen ocasiones en las que parece que nada nos va a salir bien y nos vemos envueltos en periodos sombríos y grises. También en mi relato hay un lugar para esas etapas tristes pero necesarias para seguir creciendo y aprendiendo de la experiencia. Este tipo de vivencias a la larga nos hacen más fuertes y nos enseñan a vivir las cosas de otra manera, disfrutando más si cabe de lo que tenemos y aceptando lo negativo como un componente esencial de nuestras vidas, sin dramatismo ni desesperación. El repasar de nuevo estos bajones y verlos desde una nueva perspectiva, ha supuesto para mí un ejercicio de cura personal y descubrir hasta que punto le damos importancia a ciertos hechos. Tanto la tristeza como la felicidad son relativas y efímeras, nada nos hace tan miserables ni tan ufanos. Nuestra actitud y cómo la fortalecemos y maduramos son la clave para afrontar y valorar cada obstáculo en su justa medida.
 

 
 














Seguro que leyendo líneas como estas, más de uno se sentirá identificado con esta historia. Aquí un instante de uno de esos tramos “changos”, cuyos motivos podréis descubrir en el libro:



 

 Sí, me ha quedado una entrada muy “zen”, lo sé, pero es lo que tienen las tardes de domingo :). Seguimos a buen ritmo, ya se ha alcanzado el 75,5%. ¿Se llegará al objetivo esta semana que viene? De vosotros depende. ¡Muchas gracias!


sábado, 11 de marzo de 2017

Más que un sofá


En junio de 2008, durante mis últimas semanas en Lituania, en plena ruta en autostop a Polonia, una amiga me habló de una idea que hasta ese momento desconocía. Se trataba de Couchsurfing, una red social de personas que contactan por Internet para pedir y/u ofrecer alojamiento en cualquier lugar del mundo. Mi primera reacción fue de sorpresa, “¿Cómo? ¿Alguien que me abre la puerta de su casa y me deja dormir allí sin conocerme de nada?”. En aquel viaje tuve mi primera experiencia como miembro de esta página web, siendo alojado por dos chicas polacas que nos trataron de lujo. Demasiado bueno para ser verdad. A partir de ahí seguí utilizando esta opción, no solo como huésped, sino también como anfitrión durante las temporadas que pasaba en España. Así, he tenido la suerte de conocer a personas increíbles y con las que todavía mantengo el contacto, como Lucía, una trotamundos argentina que se quedó en mi casa en la primavera de 2010. Allí nació una amistad excelente que hizo que nos volvieramos a ver en Myanmar en 2013, en un viaje que merece una entrada aparte.



Aquí está la parte donde hablo de esta genial manera de viajar y conocer a gente de todas partes:


 
Estamos llegando ya al sprint final de la campaña, os recomiendo que os deis prisa si os interesa el tema del mecenazgo, porque este 74% conseguido ya sabe a objetivo cumplido. ¡Vamos!


viernes, 10 de marzo de 2017

Desde otro prisma


Además de templos milenarios, aldeas remotas, puentes colgantes y playas de ensueño, en el libro también se reservan partes a algunas estancias que pasé en mi ciudad, Córdoba, en los diez años que abarco. La más larga fue entre 2005 y 2006, cuando estuve llevando a cabo un proyecto europeo allí relacionado con el voluntariado que había hecho en Italia en 2004. Fue una temporada muy bonita e interesante porque empecé a percibir el lugar donde nací con otra actitud, más parecida a la del turista que llega de visita que al local que lleva toda su vida allí. El haber estado tanto tiempo fuera me ha ayudado a apreciar mejor las cosas buenas que tiene mi tierra, lo que por otra parte no ha frenado nunca mi afán de descubrir nuevas realidades. Durante aquella temporada, concretamente en la primavera de 2006, recibí la visita de varias personas que había conocido tanto en Italia como en Lituania. Uno de ellos fue mi amigo Alberto, que se acercó a mi ciudad con una amiga. Ambos quedaron encantados y con ganas de repetir.



Hay varias partes en las que hago referencia a esa sensación, por ejemplo aquí:


 
Todavía no se ha parado el flujo de mecenas y seguimos subiendo. Ya vamos por el 68%. Lo dicho, esto ya mismo está hecho, pero todavía necesitamos un último empujón.
¡Feliz fin de semana!



jueves, 9 de marzo de 2017

"Me no understand..."


Una de los temores más frecuentes para alguien que se aventura en un país extranjero por primera vez es el problema del idioma. El no manejarse en determinada lengua, no solo nos limita a la hora de relacionarnos o de poder llevar a cabo nuestras acciones del día a día (no hablemos ya de las dificultades para encontrar determinados trabajos), sino que a su vez también afecta a nuestra autoestima. El darte cuenta de que eres la única persona de una reunión que no entiende los chistes, o no es capaz de decir nada coherente, etc, condiciona nuestra autoimagen y nos hace sentir menos capaces, por muchos mensajes de ánimo que nos den. Así me pasaba a mí durante mis primeros días en Irlanda, en 2004, trabajando de pinche de cocina en mi primera experiencia en el extranjero. Mirando atrás no puedo creerme que haya avanzado tanto con el inglés en mi vida y carrera, la prueba definitiva de que querer es poder.





Este es un tema recurrente en el libro, ya que más adelante me pasaría algo similar con el chino. Aquí mis recuerdos de aquellos primeros días irlandeses:




Y la campaña sigue a buen ritmo. Ya vamos por el 66,5%. Con que los remolones salgan del letargo y muestren su apoyo este fin de semana, esto para la semana que viene ya está hecho. ¡Vamos que se puede!


miércoles, 8 de marzo de 2017

La madre que me parió



Hoy se celebra en el mundo el día internacional de la mujer, y por ello querría dedicarle esta entrada a la mujer que más cuidados y esmero ha puesto para que hoy haya llegado a ser la persona que soy: Isabel, mi madre Un modelo a seguir, una luchadora constante, valiente, un ejemplo y referencia durante toda mi vida. Y además tiene toneladas de paciencia, ¿qué más se puede pedir?



 































Si algo destaco de ella es su esfuerzo y trabajo constante, y como siempre se ha sacrificado por todos nosotros. Sobre todo recuerdo aquel periodo en el que mi abuela padecía Alzheimer y ella era la cuidadora principal. El coraje que mostró durante toda esa fase siempre me parecerá motivo de admiración. A ello también me refiero en el libro, aunque la verdad es que me quedo corto:

 

 Para ella van estas líneas y a todas las mujeres que luchan día a día por ser reconocidas en este mundo tradicionalmente dominado por hombres. ¡Feliz día de la mujer!

En cuanto a la campaña, esta mañana me he levantado con la sorpresa de que nos hemos puesto ya en el 64,5%. ¡Chavales, que me lo quitan de las manos!





martes, 7 de marzo de 2017

A pedir de boca


Un aspecto muy importante a la hora de disfrutar de la aventura es explorar la gastronomía local de la tierra que se visita. No hay nada como sentarse a la mesa de cualquier local y experimentar pidiendo cosas, algunas de las cuales nunca habríamos imaginado. Quitando los pulpitos vivos que rechacé comer en mi último viaje a Corea del Sur, he tenido la oportunidad casi de todo. Pero sin duda, ha sido en China donde más platos extraños he podido catar. Desde saltamontes fritos hasta huevos de pato con embriones crujientes en su interior, pasando por brochetas de escorpiones, la cocina china nunca te deja indiferente. Por supuesto, estas “delicias” no forman parte habitual de la dieta estándar, son rarezas muy puntuales, aunque hay regiones como Guandong, en el sur del país, en los que no es extraño encontrar cocodrilos, serpientes e incluso grandes roedores en los menús de los restaurantes.


















Hago mención de mi paso por esta zona de China durante mis primeras vacaciones de año nuevo chino, en enero de 2011. Toda una experiencia.


 
Poquito a poquito nos vamos acercando al objetivo. Ya estamos en el 55%, un pelín más cerca. ¡Muchas gracias!



lunes, 6 de marzo de 2017

En tierra hostil


Lejos de lo que pueda parecerle a mi paciente madre, siempre que viajo suelo guardar bastante prudencia en torno a las rutas que hago y en los sitios donde me meto. Sin embargo, en mis correrías también ha habido momentos como poco incómodos, pasando por zonas que pocas guías de viaje recomendarían. Una de ellas fue la Sicilia profunda, concretamente en el pueblo de Corleone, cuna de la mafia, cuando hacía un viaje en coche con Fridrik, en verano de 2004. En ningún momento allí temimos por nuestra integridad física, pero si que teníamos cierto mosqueo encima, no tanto mi amigo islandés como yo. Eso sí, mi lado cinéfilo lo disfrutó bastante.








No pude olvidarme de esa ocasión cuando relataba mi paso por Italia:



 
Señoras y señores, ¡ya hemos pasado el 50%! Por el 53,5% vamos ya, y no llevamos ni dos semanas. ¡Esto ya no hay quien lo pare!



domingo, 5 de marzo de 2017

¿Qué hubiera pasado si...?


Todo el mundo, independientemente del afán explorador que tenga, debe tomar importantes decisiones a lo largo de su vida. En el caso de los culos inquietos, estas decisiones implican a veces cambiar no solo de trabajo o ciudad, sino de país, con todo lo que eso implica (nuevos amigos, casa, lengua, etc.). En el libro aparecen diversos instantes en los que me he encontrado en medio de un cruce de caminos, teniendo que decantarme por seguir en mi zona de confort o darle la vuelta al guión y lanzarme a la aventura. En ocasiones la opción elegida era la más obvia, pero ha habido veces en las que todas las posibilidades disponibles eran igual de atractivas. Recuerdo especialmente el verano de 2010 cuando estaba trabajando en una escuela de español en Turrialba, en Costa Rica. Me iba bastante bien por allí, el lugar de trabajo me gustaba y me llevaba genial con todo el mundo. Pero un día de repente me ofrecieron un trabajo en China, se me despertó el espíritu de Willy Fogg, y dejé aquel paraíso. Desde entonces nunca me he arrepentido de lo que hice, pero hay momentos en los que me paro a pensar qué hubiera sido de mi vida de haberme quedado allí. No sé, pero seguro que el final del libro sería diferente y lo mismo ahora estaría escribiendo esto rodeado de palmeras y bebiendo agua de coco en alguna playa.


Aquí se recoge aquel punto de mi camino, en el que se inició el periodo en el que todavía estoy y que, quizás, pronto concluya:


 
Y, de momento, la campaña sigue a buen ritmo, y ya vamos por el 47%, casi la mitad conseguida. Espero que los indecisos os acabéis decidiendo y luego no penséis “¿qué hubiera sido si hubiese apoyado este proyecto?”. Venga, que lo mismo hasta os da beneficios J

viernes, 3 de marzo de 2017

Mi casa es tu casa


Durante el tiempo que estuve enseñando español en la India, tanto en Delhi como en Bangalore, tuve el placer de conocer a multitud de estudiantes, con los cuales entablé una buena amistad más allá de las clases. Recuerdo en especial a uno de ellos, Hemendra, y su enorme hospitalidad cuando me invitó a visitar su aldea, Renwal, en la que estuve un par de veces. Y es que el afecto que me demostró tanto él como su familia fue tal que su pueblo se convirtió en uno de esos lugares a los que considero “casa”, en el sentido de hogar, de lugar donde sentirse a gusto y seguro. Este es un valor enorme para los que estamos lejos; poder obtener este sentimiento de pertenencia, aunque solo sea por un tiempo muy limitado, y a pesar de estar a miles de kilómetros del lugar de nacimiento.
Para todos aquellos que en algún momento de mis viajes me alojaron e hicieron que me sintiera como parte de sus familias, para ellos va esta entrada. Su calor y afecto también me empujaron a escribir este libro.



Rescato estas líneas donde intento resumir todo ese cúmulo de sensaciones en mi primera visita a Renwal, durante el festival de Diwali en 2008:

 

 Esta mañana me he llevado un sorpresón cuando he visto que íbamos ya por el 45,5%, gracias a la enorme aportación del que creo que fue la primera persona a la que llamé mi amigo. Un viejo amigo de la infancia que, siendo ajeno a todo lo que son las redes sociales como es, prefiero mantener en el anonimato. Gracias tío, y a ver si esto sigue igual de bien en los próximo días.
 


Sangre viajera


Cada uno en su estilo, tanto mi hermana como mi hermano hacen gala del espíritu trotamundos. A Isa nunca le ha faltado el valor para hacer las maletas y cambiar de sitio dentro de la península, cuando las circunstancias así lo han requerido, y también ha podido disfrutar de viajes de placer a lugares remotos (aunque como se descuide, cuando decida venir a China, yo ya me he pirado…). Por su parte, Alex sí que ha seguido un poco más mis pasos, recorriendo algo más de mundo y llegando hasta China, donde continúa hasta ahora (aquí podéis conocer algo más su experiencia: califatodexian.wordpress.com/). Siempre recordaré su primera vez fuera de España, en verano de 2006, cuando me lo llevé junto a otros chavales de Córdoba y provincia, a un intercambio europeo en Bruselas. Un reto para todos los implicados, que al final salió de maravilla y nos dejó muy buenos recuerdos.




Así lo reflejo en el libro, donde el prologuista y corrector del mismo también tiene su espacio:



Para los dos, un beso muy grande y muchas gracias por todo el apoyo durante el proceso de escritura y ahora con la difusión. Que la cosa sigue para arriba. Ya vamos por el 39,5%, ¡qué no decaiga! Feliz fin de semana.

jueves, 2 de marzo de 2017

Una familia global


Cuando uno está tan lejos de su país, todo apoyo social cobra un valor especial. Para alguien que llega totalmente solo a un nuevo lugar, en ocasiones con diferencias culturales inmensas alrededor, uno de los impulsos primarios es buscar alguien que nos pueda echar una mano, y de ahí a un grupo de amigos que con el tiempo pueden llegar a percibirse como una verdadera familia. Este fue el fenómeno que me ocurrió, por ejemplo, durante mi primera estancia en Lituania en el año 2005, mientras estaba haciendo una beca Leonardo. Allí tuve la suerte de coincidir con un fantástico grupo de personas, la mayoría becarios como yo, procedentes de diversos puntos, y con las que entablé una amistad que, a día de hoy, perdura y seguimos manteniendo el contacto dentro de nuestras posibilidades. Desde aquel año hemos podido encontrarnos varias veces, aunque nunca todos a la vez, siempre ha habido alguna ausencia. Espero que no tardemos en volver a reunirnos.



Todos aquellos miembros de mi familia lituana cuentan con un rincón especial en el libro, con un capítulo dedicado a ellos y a todo lo vivido ese periodo en el que nuestros caminos coincidieron:




 

Con un 37,5% conseguido, el objetivo se ve alcanzable, espero que la cosa no flojee y podamos mantener esta racha. Muchas gracias de nuevo a todos y a todas, cómo os lo estáis currando.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Momentos icónicos


El título del libro guarda bastante relación con el contenido de esta entrada. Me refiero a esas imágenes visuales que uno siempre ha tenido en mente relacionadas con ciertos países. Hablo, por ejemplo, del Machu Picchu cuando uno piensa en Perú, o el Taj Mahal en la India, el Partenón en Grecia, etc. Cuando era pequeño veía estos míticos lugares totalmente fuera de mi alcance, como si existiera una especie de muro gigantesco que separaba mi mundo conocido de todo lo demás. Más adelante, con más conocimiento, empecé a entender un poco más que el viajar no era algo exclusivo de aventureros y corresponsales internacionales, sino que había algún que otro loco que se atrevía a visitar China, Australia o incluso la Antártida. De todas maneras, en mi entorno cercano nunca había dado con alguien interesado lo más mínimo en recorrer el mundo, por lo que este tema lo seguí manteniendo al margen, como una fantasía limitada a mis libros de mapas y los documentales de la 2.
 

Tuvieron que pasar bastantes años hasta que por fin todas esas maravillas fueran apareciendo una tras otra en mi camino. Y cada vez que alcanzaba alguno de esos hitos, brotaba en mí ese sentimiento de victoria, en plan “lo conseguí” o “con lo lejos que me parecía”. Uno de esos momentos mágicos lo viví visitando el canal de Panamá en agosto de 2010, lo cual reflejo aquí en estas líneas:
 


Y la cosa sigue adelante, con más de un tercio conseguido (34,5%) a falta de 53 días. Muchas gracias de nuevo, por la difusión y cooperación. Entre todos lo lograremos.

martes, 28 de febrero de 2017

Andalucía por el mundo






No soy muy amigo de patriotismos y nacionalismos rancios, sin embargo, parece que cuánto más lejos esté uno de su tierra, más afloran esos sentimientos de pertenencia cultural. En mi caso, me siento orgulloso de haber nacido en Andalucía y no ha habido sitio visitado en el que no haya promocionado mi lugar de nacimiento y todo lo relacionado con el mismo (y sin cobrar un duro de la Junta, ¿eh?). Viniendo de dónde vengo es imposible no echar de menos los días soleados, el afecto de la gente, la gastronomía, la arquitectura, etc. Quizás sea porque esté en una fase con la cabeza más puesta en la vuelta que en otra cosa, pero es llegar el 28 de febrero y ponerme a pensar en mis raíces y todo lo que me espera allí.

 






Esta entrada es una gran ocasión para recordar mi paso por aquel mítico programa de “Andaluces por el mundo”, a principios de 2009, cuando trabajaba en Delhi, en la India. Para el que no lo conozca, se trataba de un espacio en el que aparecían andaluces que vivían en otros países y contaban sus penas y alegrías allende los mares. A mi me localizaron a través de la directora de mi escuela y acepté colaborar. La experiencia fue muy divertida y tengo un recuerdo muy bonito de todo lo que pasamos durante la grabación, junto a Luís, el reportero, y César, el cámara, grandes personas los dos. Sí no pudisteis ver el video en su momento (a pesar de que Canal Sur lo repone cada año, creo, en plan Verano Azul), aquí os lo dejo:




En el libro también hago mención a ese día inolvidable:












Un saludo a todos los andaluces que seguís en el exilio, que os sea lo más leve posible y lo estéis festejando lo mejor que podáis.


Sobre el crowdfunding, ya vamos por el 28,5%. Se ha estancado un poco la cosa con respecto a los primeros cuatro días, pero confío en que esto se saca, seguro que sí.


¡Feliz día de Andalucía!










 

lunes, 27 de febrero de 2017

El valor de la amistad


Si hay una cosa en común que me he ido encontrando en todos estos viajes y que de verdad destaco como el gran eje conductor y motivador de mi experiencia, esa es la amistad creada y mantenida con tantas grandes personas que he ido conociendo en cada rincón visitado. Son estos amigos y amigas los que son capaces de darle la vuelta a la peor de las situaciones, los que te dan ese empujoncito que te falta, los que comparten las palabras más reconfortantes que llegan a cambiarte la vida. Desde todo este proceso hasta el día de hoy he ido contando con vuestro apoyo incondicional. Agradezco de verdad toda la ayuda tanto en la difusión como en el patrocinio del libro que estáis mostrando en estos primeros días, chapeau.

Ha sido también un gran amigo, de esos de toda la vida, el que ha creado la que espero sea la portada definitiva de “Con estos ojos”. Una obra de arte que resume en numerosos retazos una década de viajes e historias para no dormir. Los que me conocéis más podréis entender mejor cada uno de estos detalles. Te lo has currado, David.



































Este artista del cómic también aparece en una parte del libro, concretamente en el capítulo sobre Irlanda, donde rememoró su paso por el hotel donde nos ganábamos la vida como pinches de cocina. Una experiencia memorable.




Aquí os dejo el pedacito en el que hablo de su llegada y cómo vino motivada:



 Podéis encontrar más muestras del arte de este crack en su espacio en Facebook: https://www.facebook.com/David-Vielva-dibujante-1564203007126678/


Nada más, amigos y amigas, gracias de nuevo. Vamos ya por el 27%, esto sigue en el buen camino.

¡Hasta la próxima!

sábado, 25 de febrero de 2017

El peso de la mochila


En el libro hay algunas referencias a viajes de mochileo, algunos de los cuales podrían dar para otro libro o, al menos, para una novela corta. La mayoría de ellos han tenido lugar en Asia, tanto en la India como el Sudeste asiático, uno de los paraísos para este tipo de aventuras, que nunca sabes cómo pueden terminar ni por dónde van a salir. Hay gente que prefiere viajar de forma más organizada, tipo agencia y tal, pero creo que de esta forma se pierden los elementos más genuinos de lo que supone el viaje en sí: la espontaneidad, el contacto más cercano con el día a día local, el riesgo, la sorpresa, etc.



Recuerdo una anécdota que no recojo en el libro y que ocurrió en 2012 en la zona de las 4000 islas, en Laos, cerca de la frontera con Camboya, cuando cruzaba de una isla a otra. Ese día en el embarcadero solo había un grupito de chavales. Dos de ellos se ofrecieron a llevarme en su barquilla y yo acepté encantado. El tramo no era muy largo pero se me hizo eterno ya que a pocos metros de remo, aquello empezó a tambalearse y me daba cuenta de que estaba entrando agua. Mientras, mis dos improvisados pilotos me miraban sonriendo, como diciendo “no te preocupes, que esto es lo normal aquí”. Por un momento pensé que volcábamos allí en mitad del río. No me hubiera importado tener que apañarmelas nadando (la orilla estaba relativamente cerca), pero temía por mi pasaporte, dinero y demás pertenencias. Si mi mochila hubiese pesado un poco más quizás fuese ese el desenlace. Al final todo se quedó en un ligero susto y pude continuar mi camino con mis bártulos intactos. Por un momento uno piensa “pero en qué movidas me meto”, pero luego todo se queda en nada, una anécdota típica más de mochilero.

 Aquí mi referencia a aquel mítico viaje en el que, por cierto, me acompañaba Job, alguien que también sigue rulando por el mundo:



En cuanto al crowdfunding, ya vamos por el 19,5%. ¡Esto marcha! Muchas gracias.